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dic 21 2015

El papel de la unidad de innovación en el impulso de la I+D+i hospitalaria

Innovacion_hospital2El valle de la muerte (o death valley en ingles), ese hueco o gap existente entre la investigación básica y la práctica clínica, es un síndrome clásico al que se enfrentan la mayoría de los proyectos de innovación en biomedicina.

Parece razonable pensar que cuando las innovaciones surgen en el ámbito hospitalario, y por lo tanto, los investigadores son personal sanitario que lidia a diario con los problemas clínicos, este valle debería ser prácticamente imperceptible, pues las investigaciones irán enfocadas a solucionar los problemas reales de los pacientes.

Sin embargo, a menudo nos encontramos investigaciones perfectamente enfocadas a su implementacion en la práctica clínica que aún así no llegan a materializarse en un producto o servicio real que pueda transferirse de manera eficaz a la sociedad.

Sin duda, la razón es que existen otros muchos valles en el trayecto que debe recorrer una buena idea para llegar a convertirse en una verdadera solución clínica.

Los Institutos y Fundaciones de investigación sanitaria son figuras que afortunadamente ya estamos acostumbrados a asociar a casi todos los hospitales públicos españoles, se originaron para fomentar la i+d en el entorno hospitalario, y en muchas ocasiones sirven de cohesión entre universidades, centros públicos de investigación y hospitales.

En cambio, las Unidades de Innovación han empezado a generalizarse en los hospitales desde hace relativamente poco como estructura de apoyo adicional, con el objetivo de impulsar ese salto adicional que convierte la idea innovadora en una solución real para los pacientes.

El trabajo de la Unidad de Innovación puede abarcar tareas muy variadas durante las diferentes etapas de desarrollo de un proyecto.

Desde la evaluación preliminar y re-orientación de  la idea inicial del grupo investigador, pasando por la definición de la estrategia de protección más adecuada para los resultados de la investigación, pero sin olvidar la creación y validación clínica de prototipos, el impulso de estudios de prueba de concepto, o la búsqueda de aliados para proyectos de co-desarrollo o posibles licenciatarios o socios comerciales; e incluso debe también implicarse en la importante labor de comunicación y divulgación de los resultados científicos del hospital, especialmente cuando estos pueden ser objeto de transferencia.

Debido a esta variedad en los objetivos de la Unidad, el personal que la constituye debe presentar un perfil multidisciplinar, haciéndose necesarios conocimientos científico-tecnológicos así como comerciales y legales; siendo además imprescindible que cuenten con suficiente empatía como para entender las necesidades de los investigadores y acompañarles durante el desarrollo de sus ideas innovadoras.

Además, actuarán como nexo de unión entre las diferentes unidades de apoyo a la innovación,  tanto dentro del propio hospital como entre las redes y plataformas externas, buscando y potenciando sinergias entre los diferentes agentes público-privados implicados.

¿Será el papel de la Unidad de Innovación ese puente que faltaba para lograr que el potencial innovador de nuestra ciencia llegue a dar los frutos que merece?